Desde el 18 de octubre de 2019, diversas asambleas y cabildos en distintos territorios buscan reanimar ese tronco seco que es un sistema de gobierno estructuralmente corrupto. Pero una raíz no es un árbol, igual que una reunión contra un gobierno por sí sola no puede ejercer soberanía.

En este ensayo práctico para una organización popular directa, Camila Vergara propone que Chile, como el primer invernadero neoliberal, debe atreverse a ser un laboratorio decisivo donde el pueblo participará por primera vez en elegir las reglas básicas para la vida en común. Desde los antecedentes teorizados por Maquiavello, Condorcet, Luxemburgo o Arendt, la revisión crítica de la naturaleza del proceso democrático confluye en un manual para una nueva constitución híbrida, justa, solidaria y participativa.

Esta inédita República plebeya, en la cual el pueblo se organiza en un sistema de cabildos comunales autoconvocados, y no en una institucionalidad elitista, tendría la última palabra dentro del orden constitucional. Como el canelo, el alerce y la araucaria que deciden en qué dirección desplegar sus raíces y hojas después de compilar reacciones al ambiente desde sus partes sensibles, el pueblo chileno integraría una red deliberativa para iniciar u oponerse a acciones políticas según sus respuestas locales a la dominación.